Cabilando.numero tres
(en clave de IO)
Ante el folio blanquecino,
me paro en el camino y digo:
"Ésta es la mía"..pero, sin más, prosigo.
Cuando uno deja pasar un bólido,
que sabe que conocimiento le ha traído,
no puede sino estar frustrado, él con él, yo conmigo.
Aunque el darse cuenta puede llegar a ser un signo,
de que con tanto golpe algo aprender he podido,
tan solo son lecciones vagas de una vida a pleno ritmo.
Millardos de dudas se acumulan en el silo,
más al no darles salida, el trigo queda podrido,
quedando así vacío mi periplo hacia el destino.
La vida es la batalla contra el patético egoísmo,
y, si ganas, todo es sueño de carácter efusivo,
hasta despertar con fiereza víctima de algún mal lío.
Verdad es felicidad, me lo dijo un Caballito,
y aunque errante, creo que voy por un bellísimo tiovivo,
gritando "¡LIBERTAD!" desde el balcón de mi idealismo.